26 ene 2010

Adrenaline


Sometimes,
the only thing that we need is
feeling the heart pumping adrenaline.
All that we need is
to feel the adrenaline
running through our veins.
Faster.
Louder.
Higher.
Stronger.
Adrenaline.

24 ene 2010

Limits, boundaries and bordiers

Sometimes we don't have to run away from temptation.
Sometimes we have to run to temptation.
Face it.
Face our fears.
Our limits.
Get to know exactly where they are.
The boundaries.
The bordiers of oneself.
The way to know how to defeat our frights.
And to make oneself stop trembling.
Sometimes we have to push ourselves to the limit.
So they make us stronger.

22 ene 2010

7n

But I do miss you.
And it itches like hell not having you around.
It sucks having to wait. Always waiting until the next time.

11 ene 2010

¿Alguna vez habéis vaciado la mente de pensamientos?
Yo lo hago cada vez que se va.
Como forma de supervivencia.

8 ene 2010

No hace frío.
No hace frío.
No hace frío.

El hielo y la nieve son producto de mi imaginación.

No hace frío.
No hace frío.
No hace frío...

2 ene 2010

De mala educación (II)

Hoy me decía una compañera que "la gente que no ha trabajado nunca en comercio, se sorprende mucho de ciertas cosas, de lo maleducada que llega a ser la gente". No os podéis imaginar, si no habéis trabajado en una tienda, la razón que tiene.
Yo entiendo que la gente tiene prisa, y que quiere quitarse las compras de encima para ir a casa, a tomar algo con los amigos, o lo que sea. Pero ellos tienen prisa y nosotros (me incluyo, mientras trabaje en la tienda) dos manos. Y no podemos hacer cuatro cosas a la vez. O podemos intentarlo, pero con un resultado regular.
El caso, es que te encuentras personas de todo tipo, por supuesto. Pero parece que los maleducados llaman más la atención. Corrijo, no lo parece. Es muy habitual la señora o el señor que se acerca a preguntar algo (pregunta que no es un "¿perdona, dónde esta X?" si no un Quiero-que-me-atiendas) mientras se está atendiendo a otra persona. Por ejemplo, yo hoy estaba atendiendo a un matrimonio mayor, que quería comprar la colonia de Álvarez Gómez. Les estaba enseñando también alguna similar, cuando se me acerca otra señora mayor, que me pregunta que si hay Álvarez Gómez del tamaño intermedio (entre la que se llevaba el matrimonio y el frasco de 750ml). Y claro, por no parecer maleducada delante de un cliente, puedo quedar de tal forma delante del otro. Esto no es la primera vez que me sucede... y menos mal que normalmente las personas a las que atendía son comprensivas.
Otro ejemplo. Yo a veces cojo uno de los frascos de perfume (en concreto, Idole, la nueva de Armani), y le pregunto a las señoras que si quieren probarlo. No me gusta mucho hacer esto, me resulta un poco violento, pero es lo que hay. El caso es que entró una señora, y le dije que si quería probarlo. Y me miró y dijo "No. Sinceramente, paso". Mi cara era un poema, a medio camino entre la sonrisa de cortesía y el no-me-puedo-creer-lo-que-acabo-de-oir.
Y bueno, por supuesto, tengo que mencionar las personas que son sencillamente groseras. Yo entiendo que estoy EN Bodybell trabajando, camisa blanca, pantalón negro, zapatos negros (y guapísima), pero no trabajo PARA Bodybell, si no para una agencia concreta, que a su vez trabaja para un grupo concreto. Total. Hace unos días, debía ser 23 ó 24 de diciembre, estaba la tienda repleta. Mis compañeros estaban todos ocupados. Y se me acerca una señora, diciéndome que si puedo ayudarle con no-sé-qué de maquillaje. Yo le contesté amablemente que lo sentía mucho, pero que yo trabajo solamente con las fragancias y no sabría ayudar. Total, que se da la vuelta airada, y le dice al marido "Vámonos, que aquí hay 12 personas y ninguna nos puede atender". Mi primer instinto fue el de ponerle la zancadilla. Vamos a ver. En la tienda estamos, V. en droguería, L. y S. en maquillaje-tratamiento-etc., P. en caja -aunque también está si no hay gente en caja en maquillaje-etc., G. el encargado -que sabe un poco de todo, pero fundamentalmente está en droguería-, J. envolviendo los regalos, y yo, de promotora de unas marcas. Si V. y G. no entienden mucho de cosmética -y están ocupados-, S. y L. están atendiendo (y casi a varias personas a la vez), P. está con mogollón de gente en caja y J. con otros tantos para envolver regalos... pues mire, no es mi culpa si yo no trabajo PARA la tienda, y no tengo ni idea de Cremas Antiarrugas, Antiedad, de Día/Noche, con Colágeno y blah blah blah. Yo le puedo decir que me gusta el rimmel -máscara de pestañas- de Hypnôse de Lancôme, porque me lo regaló mi abuela y deja unas pestañas estupendas, la sombra de ojos de Bourjoirs color plateado porque queda precioso, y el brillo de labios de L'oreal porque tiene unos colores muy bonitos y aguanta varias horas.
Me molesta la gente grosera y maleducada.
Eso sí, también es verdad que existen personas que te entretienen un rato, ya que tienen dudas, y cuando se van, habiendo o no resuelto sus dudas, llevándose producto o no, te dan las gracias e incluso piden perdón por haber entretenido. Maravilloso.
Yo no he trabajado demasiado en comercio. Pero sí he trabajado con gente, en varias promociones, desde hace varios años. Conozco los dos roles -aunque uno más que el otro-. Y desde luego, he de decir, que a lo que he aprendido sobre todo desde que empecé a trabajar en estas cosas es a ser mucho más educada de lo que ya era con la gente que está haciendo promociones, los dependientes y demás. Que no nos pagan tanto como para aguantar a tanto desgraciado sonriendo 8 horas sobre unos zapatitos.
Que decir por favor, gracias, perdón no es tan difícil, y es gratis.

15 dic 2009

Endoscopizada

del verbo endoscopizar.
Y eso ha sido lo que he hecho esta mañana. A eso de las 9 de la mañana he llegado al Clínico San Carlos. He dado los papeles que me dieron cuando pedí cita, y al cabo de un rato, me han dado el consentimiento que tenía que firmar con el médico. Unas dos horas más tarde, muchos rugidos de estómago -la prueba se tiene que hacer en ayunas- y muchos más bostezos -no puedes tomar leche en 24 horas... y a mí que no me digan que el efecto del té es como el del café-, me han pasado a la sala de la prueba.
Lo que peor llevaba es saber que para sedarme me iban a tener que pichar. A mis 22 años, 7 pendientes, algún que otro piercing -que permanece o no- y donante de sangre, llevo muy mal eso de que me pinchen. Y para las donaciones, en fin... el pinchazo en el dedo me pone un poco nerviosa -sí, ese que se hace con una aguja minúscula y que es 1 segundo escaso... pero no la aguja tamaño carga de bolígrafo bic que te dejan durante 15minutos en el brazo-. Soy una persona peculiar. El caso, que lo llevaba un poco de aquella manera. Pero nada, entro en la sala, saludo al médico, firmo los papeles y me tumbo en la camilla: de lado, sobre el brazo izquierdo, con este apoyado en la cintura y el izquierdo por fuera de la sábana. Entonces, la enfermera me pone el tubito este del oxígeno, que va en la nariz -no sé cómo se llama, e intubar me suena chungo- y la pinza del dedo para monitorizarme. Y llega el anestesista. Yo no le veía, estaba detrás de mí, así que no sabía qué tipo de instrumental manejaba.
Respira hondo.
Y me coge la mano. Yo ya me doy cuenta de que me van a poner una vía. Y me da yuyu, puesto que jamás me han pinchado en la mano, y no sé lo que puede doler. Pero claro, tengo que controlarme, llevo una pinza chivata en la mano, y tampoco es plan de acojonarme y que se me pongan las pulsaciones a mil. Y el oxígeno no sé si ayuda o entorpece. Qué cosa más incómoda, sale mucho y frío... y yo que no respiro por la nariz... menos con el catarrazo que traigo en todo lo alto...pues que me expliquen la utilidad. El caso, que respiro hondo, y noto un pellizco en el brazo. Ya está. También yo es que parezco nueva.
Ahora va a llegar la parte de la sedación. La enfermera me dice
Piensa en algo agradable...
Y yo, que ya tenía los ojos cerrados desde hace un rato (pensaba dormirme me sedaran o no, lo juro, me estaba quedando sopa), abro los ojos y pienso
¿En qu
é cosa agradable pienso?
Y es lo único que me da tiempo a pensar, porque noto que la cabeza empieza a apagarse y entra en modo Standby.
Y entonces, de repente, abro los ojos. Y ya estoy en la sala de recuperación. Sigo con la pinza chivata, el oxígeno y la sábana. Y no tengo ni la más remota idea de nada más. No tengo ninguna molestia, no noto absolutamente nada. Es más, casi me he despertado más espabilada y con menos hambre que cuando entré (como 15 minutos antes de despertarme). Claro, que después de estar una hora allí, sin nada que hacer (que la verdad es que, no sé si por el efecto de la sedación, que imagino que sí, a mí se me ha pasado esa hora como 10 minutos).
Y eso ha sido todo. No parece que tenga nada. Así que ale, de vuelta a casa... previo paso por una cafetería para desayunar.